Los reyes de Cataluña

Tantos siglos empeñados en que Cataluña fuera un Principado y ahora resulta que no somos monárquicos

Si un defecto tienen los republicanos catalanes es que pecan de soberbia, maleducados por la letra del himno de Cataluña, que se inicia con un exhultante: Catalunya triomfant son dados a reiterar consignas pretenciosas como: Els carrers seran sempre nostres, Ho tornarem a fer! y suelen zanjar cualquier discusión sobre sus aspiraciones republicanas con la cantinela de que Catalunya no te rei. Es una verdad mágica, que se invoca sabiendo que es mentira para dar pábulo a una Cataluña utópica. La cruda realidad es muy distinta, en los 1.200 años de historia que llevamos a nuestras espaldas hemos tenido rey el 99,99% del tiempo. Vamos a contrastar la llegenda con la verdad:

LA LLEGENDA: CATALUNYA NO TE REI
LA VERDAD: LO TUVO DESDE ANTES DE QUE EXISTIERA CATALUÑA

Los francos conquistaron la Marca Hispánica a mayor gloria de la dinastía carolingia. El territorio fue ganado por un primo de Carlomagno, el marqués Guilhem de Gellon, quién se interpuso al trasiego de tropas musulmanas por Septimania, les tomó la medida y posteriormente recuperó las plazas de Gerona y Barcelona en nombre del rey Ludovico Pío. Ligado en principio al marquesado de Septimania (Bernat de Septimania es conde de Barcelona) el apelativo de Marca Hispánica no figura en las crónicas de su tiempo (no lo hace hasta 1688, cuando Pèire de Marca describe el territorio ganado por Francia en el transcurso de la Guerra de Segadors) sino que la prolongación hispánica de Septimania recibía el nombre de Gótia (Bernat de Gótia, conde de Barcelona) al formar parte de la antigua tierra de los godos, justificándose su legalidad en el hecho de que volviera a entrar en vigor el Liber Iudiciorum, el código de derecho visigótico que había compilado el rey Eurico, por el que se regía la Tarraco Narbonense antes de caer en poder del Islam. A Guifré el pilós se le hace fundador del casal de Barcelona por el hecho de independizarse de Narbona (878), capital de Septimania, quedando escindidos de ella los condados de Gerona, Besalú, Osona y Barcelona, los llamados anacrónicamente condados catalanes en realidad integraban el ducado de Gótia en el ordenamiento jerárquico carolíngio; según el historiador Coll i Alentorn, su primogénito Borrell fue duque de Gótia por la vía hereditaria debido a la nobleza de sangre de Gunilda de Flandes, esposa del pilós.

LA LLEGENDA: EN DECAURE ELS CAROLINS CATALUNYA ES VA INDEPENDITZAR DE FET
LA VERDAD: SE INDEPENDIZARON TODOS MENOS NOSOTROS

La caída del imperio carolingio (987) propició la alianza de condados para la formación de nuevos reinos católicos. Aragón se escinde de Navarra (1035) y Castilla de León (1065) unos años después también se formaría Portugal (1140) a costa de los almorávides pero no adelantemos acontecimientos. Por su parte, la decadencia del Califato omeya supuso la aparición de 27 Taifas independientes que fueron configurando el carácter distintivo de las provincias españolas, Toledo, Zaragoza, Badajoz, Sevilla, Denia-Baleares, Granada, Almería, Tortosa, Murcia, Calatayud y Segorbe, fueron algunas de las taifas más importantes. Dicho de otro modo, en aquel periodo se independizó todo quisque menos nosotros por la propia debilidad de la autoridad condal, cuyo poder militar se veía superado por el de nobles como Mir Geribert, que eran capaces de defender su propio castillo 1.
El conde Ramon Borrell se independizó con respecto a Córdoba, a la que incluso sometió a tributo porque se benefició de los contactos transpirenaicos de su esposa Ermesenda de Carcasona, más poderosa que él pero con respecto a los cristianos, independencia cero ya que estaban supeditados al poder secular de la Iglesia, Son los tiempos en que el obispo Guislabert tenía más poder que el conde Ramón Berenguer I y la historia la protagonizan religiosos como el abad Oliva y los monjes del Císter. El Papado pasó de estar en manos de los carolingios a los capetos de modo que los conflictos territoriales tomaron la forma de guerras de religión en un afán de reconquistar Tierra Santa, en adelante, sus sucesores se dedicaron a combatir lejos de su feudo, en la conquista de Jerusalem como cruzados, mientras que su expansión territorial se complicaba por la invasión almorávide de Al-Andalus, las segundas Taifas, la reunificación almohade, amén de la aparición de poderosas mesnadas autónomas como la del Cid. El mar de fondo de aquel período de lucha de clases, cruzadas, condes fratricidas, aparición de la cota de mallas que convertía a los soldados en carniceros, era la consecución del Reino Latino de Jerusalem, cuyo pronto declive supuso la formación de las órdenes militares de los Templarios y Hospitalarios, a la cual pertenecían los condes de Barcelona. La prueba es que al morir el Rey de Aragón, hizo testamento a favor de estos últimos, cuyo titular era Ramon Berenguer IV.

LA LLEGENDA: LA CONFEDERACIÓ CATALANOARAGONESA
LA VERDAD: FOMACIÓN DE LA CORONA DE ARAGÓN

La boda de Ramon Berenguer IV con Petronila de Aragón hizo que el hijo de ambos, Alfonso el Casto, fuera Rey de Aragón de hecho y de derecho. Aunque se pasó largas temporadas trovando en la Provenza tenía mentalidad peninsular como los dos siguientes condes de Barcelona que le sucedieron, Pere el Catòlic contribuyó a la victoria sobre los amohades en las Navas de Tolosa y Jaume I el Conqueridor ganó los reinos de Valencia, Mallorca… y Murcia, que regaló al rey castellano, dándose la circunstancia de que era rey de un vasto territorio pero no de Cataluña, pues estaba formada de condados que pertenecían a los Capetos de Francia. Aprovechando que era primo del monarca, el poderoso San Luis, firmaron el Tratado de Corbeil (1258) por el cual le cedía la parte ultrapirenaica de su reino a cambio de ser reconocido como rey de los condados catalanes. A partir de entonces, el territorio que hoy corresponde a Cataluña tuvo como rey a Jaime I. El conjunto de Reinos ganados por la alianza de aragoneses, catalanes y occitanos constituyó la Corona de Aragón.

LA LLEGENDA: CATALUNYA ERA UNA NACIÓ.

La verdad: Los Condes de Barcelona ni siquiera eran NaTURALES de Barcelona

Ningún conde de Barcelona era de Barcelona, Jaime I era nacido en Montpellier y según el tratado de Corbeil, en el mismo momento en que se convirtió en rey de los condados catalanes, Montpellier pasó a ser territorio francés. La situación se complicó debido a las conquistas; sus sucesores Pere el Gran, Alfons el franc y Jaume el just nacieron en Valencia, Alfons el Benigne en Nápoles y Joan el caçador y Martí l’humà en Perpiñán.
Los Condes de Barcelona eran el cul de’n Jaumet.

LA LLEGENDA: MAI NO HA HAGUT CAP REI CATALÀ.

La Verdad: Pere el Cerimoniós nació en Balaguer

En Reus lo tenemos muy presente porque le hemos dedicado la avenida que va desde la Ford hasta el Greco y continúa aún en la calle de mismo nombre. Pere era el cuarto rey del Reino de Aragón, hubo un Pedro antes de que asumiera el trono el casal de Barcelona que, para más recochineo, se llamaba Pedro Sánchez. Luego vino Pere II el catòlic y Pere III el gran, con lo cual el Cerimoniós era Pere IV pero en el computo catalán le llamamos Pere III porque Pedro Sánchez no había sido rey nuestroLos catalanes lo consideraban su rey y la prueba documental salta a la vista en varios incunables. En la imagen adjunta viene manuscrito en catalán «Ordinacions fetes per lo senyor en Pere terz (Pere III)» Tercero para nosotros los catalanes.El cerimoniós fue un rey catalán muy importante, entre sus adquisiciones figura la creación de una institución imprescindible, la Diputació de la Generalitat, además de ser el que conquistó y repobló con catalanes el puerto de l’Algher, motivo por el cual hoy en día aún se habla en catalán.

LA LLEGENDA: CATALUNYA ÉS REPUBLICANA

La verdad: No hacemos más que elegir reyes

Cuando se agotó la dinastía catalana por el fallecimiento sin descendencia de Martí l’Humà ¿qué hicimos? Reunirnos en Caspe los distintos reinos de la Corona de Aragón y elegir otra dinastía, en este caso a los condes de Trastámara que a la larga nos dio, no solo reyes, sino emperadores y a veces por partida doble, abocando a Europa a una Guerra de Sucesión para dilucidar cual reinaría. A veces tuvimos dos reyes, uno impuesto por Napoleón y el otro, Fernando VII el deseado; nos metimos en guerra contra un imperio y no paramos hasta lograr que regresara el deseado que resultó ser el peor de todos. El exceso de reyes nos llevó a mantener tres guerras entre carlistas e isabelinos y cuando logramos imponer a Isabel, la echamos.Lo que es difícil, es encontrar periodos donde no tuviéramos rey. ¿Qué hizo nuestro paisano Joan Prim después de echar a la reina? Colocar a Amadeo de Saboya como mal menor, pero como se piró conocimos también el mal mayor: la I República. En el breve periodo de 23 meses que duró entraron en guerra decenas de cantones para independizarse, Sevilla, Granada, Cádiz, Almería, Cartagena, Castellón, Valencia, Alcoy, Salamanca, Ávila, Toledo… o sea, en todas partes menos en Cataluña que permaneció fiel al gobierno central de Pi y Margall. La calma regresó con la restauración de los borbones hasta llegarse a la II República, cuando se produjo una revolución comunista y una guerra civil.

LA LLEGENDA: LA MONARQUIA LA VA IMPOSAR FRANCO

La verdad es que la votó el pueblo español en referéndum

Después de que Franco se arrogara la Jefatura del Estado se acabó la II Guerra Mundial con un desenlace adverso, el régimen había apostado por sus aliados en la guerra civil hasta el punto de encomendar el Gobierno a un partido único, la FET y de las JONS, de corte fascista. Los vencedores, USA, Reino Unido y La URSS, se congregaron en la cumbre de Yalta y, para apaciguar el ánimo revanchista de Stalin, castigaron a Franco con un bloqueo económico y la obligación de restaurar el Reino de España, pudiendo elegir al sucesor si es que el pueblo español así se lo refrendaba.
El referéndum sobre la Ley de Sucesión se celebró el 6 de julio de 1947 con una participación del 88% de los cuales votaron afirmativamente el 93%. Bien es verdad que tenía apalancados los medios de comunicación y eso impidió que hubiera campaña del no. En terminología prusesista podríamos decir que fue un referéndum unilateral, pero el voto era secreto y tan solo votó en contra un 4,7% de los españoles, lo que convirtió a España en Reino y a Franco en su regente provisional mientras eligiera a su sucesor; exactamente igual que Prim al que tenemos erigido un monumento. No sé si son nostálgicos del franquismo o qué pero lo cierto es que ha sido el período más largo de la historia de Cataluña en que no hemos tenido rey

NOTA:
1– Curiosamente, en catalán los señores de un castillo se llaman «castlans» (muy parecido a la palabra catalans) que significa lo mismo que «castellano».